martes, 22 de enero de 2013 /

Carlistas bolcheviques

Carliiiiistas boooolcheviiiiiiiiques, de treviño exterioooooor

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domingo, 13 de enero de 2013 / Etiquetas: ,

Papapa perepepepe


versión, algo más prolija, confirmaba en suma la de Santiago, con las pequeñas variaciones y divergencias que son del caso. La escribo ahora porque en ella se cifra, si no me engaño, un breve y trágico cristal de la índole de los orilleros antiguos. Lo haré con probidad, pero ya preveo que cederé a la tentación literaria de acentuar o agregar algún pormenor.
En Turdera los llamaban los Nilsen. El párroco me dijo que su predecesor recordaba, no sin sorpresa, haber visto en la casa de esa gente una gastada Biblia de tapas negras, con caracteres góticos; en las últimas páginas entrevió nombres y fechas manuscritas. Era el único libro que había en la casa. La azarosa crónica de los Nilsen, perdida como todo se perderá. El caserón, que ya no existe, era de ladrillo sin revocar; desde el zaguán se divisaban un patio de baldosa colorada y otro de tierra. Pocos, por lo demás, entraron ahí; los Nilsen defendían su soledad. En las habitaciones desmanteladas dormían en catres; s



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Probando blog


inoso tiene como uno de sus rasgos semánticos principales ‘de mal agüero’, que no está presente en el ominoso que aparece en el transcrito pasaje de La Prensa de Nicaragua.
        La palabra ominoso procede del adjetivo latino ominosus. Éste, a su vez, parece tener origen en el verbo deponente ominor, que Cicerón emplea con el sentido de ‘hacer pronósticos por o con agüeros’. Curcio lo usó por ‘anunciarse la muerte cercana’. En la más reciente edición del DRAE se ofrecen los siguientes sinó

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Blog en probas, probando plantillas

este blog serve pra probar cambios, máis adiante daráselle outro uso viéndole de ominoso”. Lo que Sor Juana nos explica en su poema es que, gracias a sus conocimientos astronómicos, Kino pudo eliminar el carácter funesto, aciago, de mal agüero, que se creía que traían consigo los cometas. No parece tener el mismo sentido el adjetivo ominoso en el texto siguiente: “Hasta ahora el ominoso recuerdo de la dictadura militar que imperó entre 1976 y 1983, considerada como una de las peores violadoras de los Derechos Humanos en los anales latinoamericanos contemporáneos, parecía haber desterrado definitivamente la posibilidad de una incursión de las Fuerzas Armadas en la vida política” (La Prensa de Nicaragua, 31/12/2001). Ominoso, aquí, no equivale precisamente a ‘azaroso, de mal agüero, funesto’; en cambio puede sustituirse, creo, por ‘abominable, que desagrada profundamente’, lo 

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